Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

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domingo, 25 de junio de 2017

La batalla


     
     

      He leído La batalla de Patrick Rambaud, y su lectura me ha sorprendido gratamente, aunque he tenido la sensación de que quizá a ratos el ritmo se ralentiza. Narra la batalla de Aspern y Elssing, vista desde el lado francés. Tuvo lugar el 22 de mayo de 1809, y en ella se enfrentaron Napoleón y el Archiduque Carlos de Austria. El resultado fue derrota táctica de Napoleón y más de 40 000 bajas entre ambas partes.

      El estilo empleado en la novela es sencillo y agradable, como corresponde a una buena obra de arte. «Sencillez», en el caso de una obra de arte significa talento y dominio del medio. En una obra literaria equivale también a horas de corrección del texto, a saber tirar a la papelera el sobrante y acertar en lo que se deja. Patrick Rambaud es un veterano escritor que sabe lo que se hace, sobrado de recursos. Puede que yo piense que en ocasiones en la novela se abusa de los adjetivos, y puede que, en realidad, los adjetivos sean los que deben ser y yo un lector poco preparado.

      Rambaud demuestra un estudio concienzudo de las guerras napoleónicas, o al menos esa es la impresión que se lleva el lector no iniciado. Una de las costumbres de los húsares franceses que he descubierto en la novela es que se dejaban trencillas para amortiguar los golpes de sable.

      Keith Carradine y Harvey Keitel, en sus papeles de oficiales de húsares del ejército de Napoleón, llevaban estas trencillas en la película inglesa Los dualistas dirigida por Ridley Scott en 1977, adaptación de la novela homónima de Joseph Conrad. Novela que os recomiendo, así como la película, si os gustan las historias ambientadas en las guerras napoleónicas.

      En La batalla Rambaud describe con realismo las terribles consecuencias de las heridas en combate, y cómo improvisados ayudantes de cirujano amputan extremidades con serruchos de carpintero o cómo los heridos graves son desechados y abandonados a su suerte.



«A pie, entre charcos de sangre y por un camino sembrado de cuerpos, Boudet se dirigió a la iglesia en ruinas. Gritos abominables ascendían desde el cementerio. Preguntó qué era aquello y un teniente de la Guardia le respondió que eran húngaros a los que degollaban con arma blanca sobre las tumbas.
—Ya no podemos cargarnos de prisioneros.
—Pero ¿cuántos son?
—Setecientos, mi general.»


   
  En La marcha de la muerte de Christopher Summerville, libro de ensayo, se relata el hecho verídico de un húsar francés que cabalga con la mandíbula colgando por un sablazo británico, lo que nos da una idea de lo violento que debieron de ser aquellos combates. Os recomiendo también este libro, que se lee de un tirón. Narra la penosa marcha del ejército británico comandado por el general sir John Moore en 1808, desde Lisboa a A Coruña, con temperaturas de más de 20º bajo cero, equipado con zapatos cuya suela se pudría por la humedad, rehuyendo el combate directo, hostigado y perseguido durante 30 días por el ejército del Imperio. Sir John moriría en A Coruña, en combate con los franceses, mientras su ejército lograba embarcar hacia las islas británicas.


Patrick Rambaud

     


      Patrick Rambaud mereció los premios Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y Goncourt en 1997. 












Iván Gil
      

      
      Además, hay también un cómic de la novela publicado por la editorial Ponent Mon, con guión de Frédéric Richaud y dibujos de Iván Gil.











Frédéric Richaud