Y qué harás ahora

¿Y qué harás ahora, mi querido hijo de ojos azules? ¿Y ahora qué harás, mi joven querido? Voy a regresar afuera antes de que la lluvia comience a caer, caminaré hacia el abismo del más profundo bosque negro, donde la gente es mucha y sus manos están vacías, donde el veneno contamina sus aguas, donde el hogar en el valle encuentra el desaliento de la sucia prisión y la cara del verdugo está siempre bien escondida, donde el hambre amenaza, donde las almas están olvidadas, donde el negro es el color y ninguno el número, y lo contaré, lo diré, lo pensaré y lo respiraré, y lo reflejaré desde la montaña para que todas las almas puedan verlo, luego me mantendré sobre el océano hasta que comience a hundirme, pero sabré bien mi canción antes de empezar a cantarla. (A hard rain`s a-gonna fall. Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016)


feliz 2018

feliz 2018

lunes, 9 de marzo de 2015

El caballero y la doncella. Literatura erótica.

      El erotismo está de moda. En Bilbao se estrena estos días la película Cincuenta sombras de Grey, y el Festival Internacional de las Letras de Bilbao, Gutun Zuria, que se celebrará en el edificio Alhóndiga Bilbao del 16 al 25 de abril, en esta su octava edición estará dedicado a la literatura erótica, y llevará por título Evocando a Eros. 
      Para hablar del tema han sido invitados los escritores Fernando Arrabal (Melilla, 1932), Javier Marías (Madrid, 1951), Álvaro Pombo (Santander, 1939), Jamen Ellroy (Los Ángeles, 1948), Wendy Guerra (La Habana, 1970), Itxaro Borda (Baiona, 1959), Tzvetan Todorov (Sofia, 1939) y Edorta Jiménez (Mundaka, 1953).

      Marisa Blanco, periodista y coordinadora del festival, ha declarado que «No se trata de hacer un monográfico sobre erotismo, se trata de ver cómo los escritores y las escritoras resuelven literariamente la emoción sexual, algo que en las novelas contemporáneas vemos de manera infrecuente. Es decir, ahora que se puede decir todo, cómo resuelven lo que se puede decir y lo que no. No nos interesa la descripción, es decir, la pornografía; nos interesa la evocación, es decir, el erotismo».

      En la misma rueda de presenta, la directora de Alhóndiga Bilbao Lourdes Fernández: «No hemos elegido este tema solo para hablar de literatura erótica, sino porque queremos explorar cómo afronta la literatura el tema del erotismo; por tanto, no es un festival de literatura erótica, sino el eros en la literatura».

      Yo tengo unos cuadernillos de literatura erótica que sí afrontan el sexo de una manera explícita; los compré hace tiempo en uno de esos lugares de saldos que suelo frecuentar. Fueron publicados por Ediciones Polen en 1979, y formaban parte de su Colección de lecturas sicalípticas, sarcásticas y voluptuosas, de edición quincenal. 

      Los cuadernillos contienen repartida en doce números la novela anónima El caballero y la doncella, aunque yo sólo poseo del uno al once; cada uno de ellos se compone de ochenta páginas y treinta ilustraciones, editados en tamaño DIN B6 (125 × 176, milímetros).

      En la contraportada de cada cuadernillo hay una pequeña explicación sobre los orígenes de la obra:

      «EL CABALLERO Y LA DONCELLA apareció por primera vez, a finales del siglo pasado, en Londres, pero a pesar del gran mercado erótico, de carácter «underground», que entonces existía en la capital inglesa, no tuvo el éxito que merecía, debido principalmente a ser totalmente diferente de las publicaciones que en aquella época se anticipaba casi cien años al moderno erotismo de nuestras dos últimas décadas.
      Lenta, morosa, recreándose en detalladísimas descripciones, EL CABALLERO Y LA DONCELLA es la expresión más alta del más exacerbado erotismo. Toda ella es un largo e inquietante orgasmo que nunca termina, logrando así la cabal contrapartida del placer físico: la infinita duración del gozo corporal».

      Particularmente no siento ningún interés por la literatura erótica, no me llama. Tampoco he leído ninguno de los cuadernillos. Los compré porque a veces suelo adquirir libros que me parecen curiosos por algún motivo, aunque luego no los lea. En fin, aquí os dejo unos recortes de El caballero y la doncella. Así comienza el primer cuadernillo:
      «Yo, el caballero, no robaré el tiempo de mis lectores detallando las circunstancias en las que Alice, la doncella, despertó en mí un deseo de venganza que me llevó a adoptar la trayectoria que voy a relatar. Baste decir que Alice, de modo cruel e injustificable, ¡me dio calabazas! En mi estado de amargura espiritual juré que si alguna vez la poseía haría que su voluptuosidad me recompensara por la desilusión y que le arrebataría por la fuerza los privilegios del novio que tan ardientemente había deseado».

      Sacado del cuadernillo número tres:
      «Durante medio minuto inspeccionó Alice mis órganos generativos, inclinándose sobre mí y apoyándose con una mano en mi estómago y la otra en uno de los muslos. Me preguntaba por los pensamientos que pasarían por su mente mientras miraba con curiosidad lo que pronto sería el instrumento de su violación y el castigador de su virginidad. Pero no daba ningún signo indicador.
      Se colocó más firmemente sobre la mano izquierda y con la otra, tímidamente, cogió la polla, mientras miraba con curiosidad, como si quisiese notar el efecto del tacto de su suave mano en tan excitable parte de mi persona».

       Sacado del cuadernillo número cinco:
      «Cogí con ambas manos la parte privada de Alice, la toqueteé, acaricié, tiré de su vello y, de vez en cuando, abría los labios y miraba en su interior, acto que iba invariablemente seguido por un beso ardiente, como pidiéndole perdón, que producía en ella un movimiento delicioso. Se sometió en silencio a la dulce tortura hasta que traté de introducir el dedo en el coño, momento en el cual gritó atemorizada, como si no pudiera soportarlo:
      —¡No, Jack! ¡No!
      —Duele, ¿verdad, Alice? —dije sonriendo significativamente—. Entonces no lo haré de nuevo. Buscaré algo más suave que mi dedo».

      Sacado del cuadernillo número ocho:
      «Molly Bashe vestía un encantador traje de color verde, de corpiño ceñido, si consideramos la amplitud de su joven y magnífico culo. La falda era modestamente larga, hasta sus elegantes tobillos, aunque pude ver que estaban envueltos en medias de seda marrón perfectamente ajustadas. El mero pensamiento de donde terminaban y los tesoros que acariciaban hizo que la polla me empezara a palpitar con renovado ardor, recordando al mismo tiempo que llevaba algún tiempo sin obtener solaz».

    
  Sacado del cuadernillo número diez: 
    «Acercándome a la agitada morenita y cogiendo sus tetas como calabazas, empujé mi rígida arma contra su puerta femenina.
      En cuanto mi capullo encontró los suaves y estremecidos pétalos de su raja descubrí que la picaruela estaba totalmente mojada, lo que indicaba que había tenido un orgasmo secreto, mientras me ayudaba a azotar y follar a Miss Julia Denton o, simplemente, mientras observaba mis trabajos con su amiga».




      El caballero y la doncella, literatura inglesa de finales del siglo XIX, puede que erótica para unos y pornográfica para otros. Sin pretensiones artísticas.




10 comentarios:

Alberto Senda dijo...

Yo tampoco soy un fan de la literatura erótica. Lo mas erótico que me ha interesado (y mucho) fueron ciertos momentos de la soberbia El amante de Lady Chaterley. A las 50 sombras de los coj... no pienso dedicarles ni un minuto de mi vida, ni a la novela ni a su versión cinematográfica. Estoy convencido de que esos libritos que citas son mucho mejores y/o más graciosos que ese Crepúsculo sin colmillos. No sé por qué se suele banalizar tanto el erotismo.

Un abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

Responder a tu pregunta daría para una investigación de varios tomos, supongo.

No he leído el libro de E. L. James, dicen que no está muy bien escrito. Estos libritos del siglo XIX, que sí están bien escritos pero es literatura cutre, si están llamados a engrandecer algo no es el espíritu, precisamente.

Me está gustando mucho el libro de John Fante. La versión que yo tengo también está prologada por Bukowski. Ha sido una estupenda recomendación.

Un abrazo.





Alberto Senda dijo...

Yo tampoco lo he leído, pero gracias a la lectura de algunos párrafos que me "brindó" una excompañera de trabajo ya me imagino por dónde pueden ir los tiros, y ellos y yo vamos en direcciones opuestas.
Esos libritos tuyos parecen simpáticos, y engrandecer no engrandecerán mucho el espíritu, pero no sólo de espíritu vive el hombre, ¿no? :))

Sabía que te gustaría el libro de Fante. Me alegro que te hayas decidido a leerlo tan pronto. Cuando lo termines, me gustaría saber qué te acabó suscitando.

Un abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

Ja,ja,ja, tienes razón, ¡no sólo de pan vive el hombre!

Es fácil engancharse al libro de Fante si se tienen mis gustos. Como ya te dije, estoy también con otras cosas, y el tiempo de lectura que le puedo dedicar a "Pregúntale al polvo" es el que le ha tocado en el reparto, que no es mucho. Ya te comentaré el poso que me deja el libro, cuando lo acabe, pero no esperes una reflexión sesuda porque no valgo para eso. No me da para tanto el cacumen.

Un abrazo.

Dámaris Cenicienta dijo...

No soy nada fans de las novelas eróticas, y esos libritos tuyos me provocan risan y hasta me siento ruborizada al leer tanta grosería y vulgaridad, jajajajaja...
Te confieso que llegué a leer algo o parte de las cincuentas sombras dichosas, porque me persuadieron, pero para mi asombro, me aburrieron, y es cierto que es de muy fácil lectura.
El chico es un enfermo mental, muy sexy y rico, y se pasa toda la novela dándole azotes a la chica. La verdad no le ví fuste a esa relacción que dicen que es romántica, para mi parecer es un drama.
A muchas mujeres le causaron sensación la saga y llevan hasta en sus avatares de las redes sociales, al Sñr Grey con un lema que dice así: "Pon un Grey en tu vida".
Yo pienso, si yo pongo un tipo así en mi vida, ó lo mato ó acabo suicidándome. Jajajaja...
En fín no son mi fuerte ese tipo de lecturas. No me dicen nada, por muy de moda que estén.

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Dámaris.

La selección de texto que elegí de los cuadernillos es la menos fuerte, y me costó encontrar los más suaves.

En cuanto a las 50 sombras, ha sido escrito por una mujer y yo de las fantasías sexuales femeninas no entiendo nada, puede que porque desde siempre han estado ocultas o porque yo no estaba en clase cuando las explicaron. El caso es que a muchas mujeres les gusta el libro, y a muchas no les gusta. No sé...

Un fuerte abrazo, Dámaris.





Jayja para tí... dijo...

uy...

Jayja para tí... dijo...

sabes queria entrar desde mi iphone y no pude porque tiene puesto un bloqueo para pornografia, con eso os lo digo todo! no me dejo entrar a tu blog!
tuve que esperar para poder visitarlo directo desde mi internet!!!
os dejo un beso, bien sano, dulce y de amiga!!! muakkkkk

Jayja para tí... dijo...

besos y besos y besos

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Janett.

Si tienes puesto un bloqueo al porno, no me extraña; en la entrada aparecen varias palabrotas.

Un beso para ti, con sabor a chicle de menta.